Traducir en ordenador y no morir en el intento: OmegaT

Uno de los programas de traducción asistida por ordenador más conocidos es OmegaT, que cuenta con la gran ventaja de ser software libre, hecho que lo hace accesible para todos. Para descargarlo podéis entrar aquí http://www.omegat.org/es/downloads.html y escoger el link de descarga según uséis Windows, Mac o Linux.

Al abrir el programa, nos aparece con una pantalla como la siguiente:

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Nos encontramos con tres pestañas distintas. En la izquierda, dónde al momento de abrir el programa aparece una pequeña guía sobre su funcionamiento, nos aparecerá el texto que vamos a traducir. En la pantalla de arriba a la derecha, nos aparecen las coincidencias parciales. Es decir, cada vez que una frase sea igual o parecida a otra que hayamos traducido con anterioridad, en esta pestaña podremos ver cómo la tradujimos en su momento, por lo que nos ahorraremos volver a hacer el mismo trabajo. Finalmente, en la pestaña de abajo a la derecha tenemos un glosario con términos que hayamos traducido anteriormente y que aparezcan en el fragmento que vayamos a traducir.

El primer paso para trabajar con OmegaT es crear un proyecto. Para ello, tenemos que ir a Proyecto > Nuevo…, y, en la ventana que aparece, le indicamos la carpeta donde queremos guardar el proyecto. A continuación nos sale otra ventana para que le indiquemos los idiomas de la traducción y aceptamos. ¡Ya tenemos nuestro primer proyecto en OmegaT!

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Ahora, sin embargo, nos encontramos con un proyecto vacío. Es decir, en el proyecto todavía no hay ningún texto para traducir. Para arreglar esto sólo tenemos que entrar en la carpeta que hemos creado en nuestro explorador para el proyecto y poner el texto en la carpeta “source” (que ya ha creado OmegaT en el momento de hacer el proyecto). Como ahora para el máster estoy trabajando en los subtítulos de una escena de Juego de tronos, voy a usar este archivo para el tutorial 🙂

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Volvemos a OmegaT y hacemos click en “F5” para actualizarlo y que podamos ver el texto para traducir. En cada segmento nos aparece arriba, subrayado en verde, el texto en versión original, y, justo debajo, podemos escribir la traducción. Debemos tener cuidado de no tocar la información de en qué segmento nos encontramos ni las etiquetas que aparecen entre < y > y en gris. En la imagen lo podéis ver marcado en verde. Cuando tengáis un segmento traducido, sólo tenéis que hacer click a “Intro” para pasar al siguiente.

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Una vez esté todo el texto traducido sólo hace falta crear el documento final. Para ello, haced click en Proyecto > Crear documentos finales. El texto traducido (y manteniendo el mismo formato que el texto original), lo podréis encontrar en la carpeta “target”, dentro de la carpeta creada para el proyecto.

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¡Espero que este tutorial os haya ayudado! 🙂

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Texto no traducible en localización web

tecladoUna de las cosas más importantes a tener en cuenta al traducir una página web con html es la existencia del texto no traducible. No podemos traducir absolutamente todo lo que vemos o nos cargaríamos la página. Por ejemplo, podemos encontrarnos con etiquetas que dan formato al texto, así que si tradujéramos “bold” por “negrita”, no nos saldría el texto en negrita.

Las etiquetas, que aparecen dentro de los símbolos < y >, por tanto, no se pueden tocar, aunque sí que tenemos que traducir el texto que aparece entre ellas. Por ejemplo, nos podemos encontrar con “<title>Traducción</title>”. En este caso, no vamos a traucir ninguno de los dos “title”, puesto que se trata de una etiqueta que nos indica que lo que viene escrito en medio es el título de la página. Lo que sí que tenemos que traducir es este título, en el caso del ejemplo, Traducción.

La estructura básica que nos encontramos en un html está formada por etiquetas y es la siguiente:

<html>
   <head>
      <title>Título de la página</title>
   </head>
   <body>
      Cuerpo de la página
   </body>
</html>

Según hemos visto anteriormente, no vamos a traducir las etiquetas <html>, <head>, <title> ni <body>, pero, en cambio, sí que vamos a traducir el título y el cuerpo de la página, teniendo en cuenta que también nos podemos encontrar con más texto no traducible tanto dentro del título como del cuerpo.

Aquí tenéis un ejemplo. En rojo he marcado las etiquetas como las que comentaba arriba, y en verde otro tipo de texto no traducible que también aparece.

<html>
   <head>
      <title>My Page</title>
      <meta name="keywords" content="page, interests, my favorite films, friends" />
   </head>
   <body>
      <h1>Welcome to my page!</h1>
      <p>This is my first website. My name is <strong>John Smith</strong>. Feel free to say <em>hello</em> ! </p>
      <p>And this is my email address: <a href="mailto:john.smith@example.com">john.smith@example.com</a>. </p>
   </body>
</html>

Y así quedaría la versión traducida:

<html>
   <head>
      <title>Mi página</title>
      <meta name="keywords" content="página, intereses, mis películas favoritas, amigos" />
   </head>
   <body>
      <h1>¡Bienvenidos a mi página!</h1>
      <p>Esta es mi primera página web. Me llamo <strong>John Smith</strong>. ¡No dudes en decir <em>hola</em> ! </p>
      <p>Y este es mi email: <a href="mailto:john.smith@example.com">john.smith@example.com</a>. </p>
   </body>
</html>

Traducir en ordenador y no morir en el intento

ComputerFearMucha gente, cuando enciende un ordenador y tiene que hacer algo más complicado que abrir el word o consultar una página web, se asusta. ¿Un ordenador? ¿Qué es eso? ¿Me va a comer?

¡Fuera miedos! Estamos en una sociedad y en una profesión en la que la informática forma parte de nuestro día a día. Necesitamos un ordenador para recibir nuestros encargos, para buscar información sobre los textos a traducir, para traducirlos, para entregarlos,… y eso no es más que la superficie, puesto que el uso que le podemos dar puede llegar hasta límites insospechables. Así que es importante perderle el miedo, recuerda que el ordenador es tu amigo, no tu enemigo.

¿No se te da bien la informática, dices? No te preocupes, puedes hacerlo. Sólo será un pequeño reto más a superar, ¿acaso no nos pasamos la vida superando retos para traducir? Enciende el ordenador y, con paciencia, aprende a controlar poco a poco lo que necesites. Escoge, para empezar, uno de los programas que tengas que utilizar. Ábrelo y empieza a jugar con él. Descubre qué funciones tiene, qué pasa cuando le das a un botón o a otro,… no hace falta que sepas qué estás haciendo, lo único que necesitas es descubrir qué te ofrece el programa y la mejor manera de aprenderlo es con la práctica. Verás como, cuando hayas pulsado varias veces el mismo botón y entiendas qué hace, no necesitarás buscar nervioso por todo el programa para saber cómo hacer aquello en concreto que quieras hacer.

Otro buen sistema para aprender a usar los programas es leer o ver tutoriales. Los puedes encontrar por youtube o buscando en google, y los hay de todo tipo, desde los que te cuentan qué ofrece un programa hasta los que te cuentan cómo hacer algo en concreto. Míralos mientras vas haciendo lo que te cuentan, no importa cuántas veces tengas que pausar el video o si tienes que repetir el mismo fragmento, la cuestión es que entiendas qué estás  haciendo para que cuando lo necesites, puedas hacerlo sin pensar.

¡Ánimos! Cuando hayas hecho esto con un par de programas, el resto te irán pareciendo intuitivos, seguro que cada vez será más fácil usarlos. Y, sobre todo, notarás que lo que necesites hacer acabará siendo mecánico.