Visita a un estudio de doblaje

El viernes pasado con los compañeros del METAV tuvimos la gran oportunidad de hacer una visita a los estudios de doblaje Soundstudio guiada por uno de los profesores que tuvimos en el módulo de Doblaje, Quico Rovira.

Una de las primeras cosas que nos comentó es que algunas películas, por razones de piratería, no pueden salir del estudio. Se trata principalmente de grandes producciones. Para estos casos, el traductor no puede trabajar desde casa, sinó que lo hace desde el estudio, que le deja trabajar en una sala de reuniones.

A continuación entramos en una de las salas de mezclas. La primera impresión fue la de entrar en un cine en miniatura. Una gran pantalla al fondo, unas cuantas butacas y, detrás, una mesa con botones y más botones que, para quien los sepa usar, sirven para manipular el sonido de la película cuando haga falta. En esta sala es donde miran las películas ya dobladas para comprobar que todo esté en orden y aplicar los cambios que sean necesarios.

Más adelante entramos en las salas de doblaje. Lo primero que encontramos fue una pequeña salita con un par de sillas para el director y el técnico de sonido y una mesa de mezclas. Esta sala conecta mediante un cristal con otra sala equipada con un micrófono, un atril y una pantalla, y es donde se sitúa el actor de doblaje para decir su texto. El actor ve primero la escena en la versión original varias veces, mientras ensaya con la traducción. A continuación se quita el sonido de la imagen y se graba al actor. Finalmente, se ve la misma escena en la lengua de salida. Normalmente, aunque en una misma escena haya más personajes, no todos los actores la doblan a la vez, sinó que hay sólo uno haciendo su parte del guión.

Antes de irnos del estudio nos dejaron entrar en dos salas de doblaje donde estaban grabando. ¡Una experiencia muy interesante! Me habría quedado mirando como hacían la película entera 🙂