5 consejos para mejorar tu productividad

Aunque no siempre sea fácil conseguirlo, mantener el nivel de productividad es algo imprescindible para cualquier traductor (y, de hecho, para cualquier profesional). Mantener unas ciertas pautas en tu trabajo te ayudará a hacer tus encargos de forma más rápida y eficaz y, por tanto, los resultados serán mejores. A continuación te dejo con una serie de consejos que, a mi parecer, pueden ser muy útiles para alcanzar este objetivo.

1. Ahora es siempre el mejor momento

¿Tienes algo pendiente para hacer? ¿Y tiempo para hacerlo ahora? Si la respuesta a ambas preguntas es sí, no esperes a hacerlo más tarde. Puede que tengas mucho tiempo para acabar el trabajo, pero nunca sabes qué imprevistos pueden aparecer más tarde. Si aprovechas para ir avanzando el trabajo cuando puedes, te aseguras de acabarlo a tiempo pase lo que pase. Y si no tienes ningún imprevisto y lo acabas antes de tiempo, tendrás a un cliente contento. 🙂

2. No te fíes de tu memoria

Puede que tengas una capacidad impresionante para recordar cosas, pero incluso así es muy fácil olvidar algo y tener que correr a hacerlo a última hora. Para evitarlo, es muy práctico llevar una agenda siempre contigo, así sabrás qué trabajos corren más prisa y, por tanto, cuáles tienes que empezar a hacer antes. De otra forma corres el riesgo de empezar haciendo los que tienes que entregar más tarde y, por tanto, viéndote obligado a hacer los más urgentes con prisas.

3. Organiza tu tiempo

Especialmente si trabajas en casa, es muy fácil que te distraigas haciendo otras cosas y que luego tengas que pasar la noche trabajando. Una buena forma de evitarlo es hacer un horario (¡y cumplirlo!). Aunque estés en casa, en las horas que te propongas trabajar haz como si estuvieras en una oficina, como si no tuvieras a mano los platos por fregar o el nuevo capítulo de la serie que estás siguiendo.

4. Revisa

Sí, lo sé, da mucha pereza releer lo que has estado traduciendo, pero revisando te das cuenta de que cometes muchos más errores de los que creías. Muy a menudo se nos cuelan errores de tipografía que, aunque no sean debidos a no saber escribir, deben evitarse. Da muy poca confianza en un traductor que sus textos tengan faltas, y es algo que puede solucionarse dedicando unos minutos a releer.

5. Usa herramientas TAO

Aunque la mayoría sean bastante caras, existen freewares de traducción asistida por ordenador como OmegaT. Usarlos te ahorrará traducir una y otra vez frases prácticamente iguales, de manera que vas a ganar mucho tiempo.

Anuncios

¿Cómo decido mis tarifas?

A todos los traductores nos llega el momento en que debemos decidir cuánto queremos cobrar por nuestro trabajo. Pero, ¿cómo podemos saber qué tarifa es la más adecuada? ¿Cómo sabemos si no estamos aplicando tarifas demasiado altas o demasiado bajas? Os dejo unos consejos que espero que os sean de utilidad cuando tengáis que escoger las vuestras.

1. Investiga las tarifas de otros traductores

Es muy útil realizar un estudio de mercado para saber cuánto cobran otros traductores de tu misma especialidad para poder así decidir tus propias tarifas. Hay bastantes traductores que tienen sus tarifas publicadas en sus páginas web, así que sólo tienes que buscarlas y ver cuál es la tarifa media. Aunque luego apliques tu propia tarifa según tus necesidades, te servirá para hacerte una idea sobre si es demasiado elevada o no.

2. Ten en cuenta tus gastos

Para poder mantener cualquier negocio se tiene que hacer frente a una serie de costes, y la traducción no es una excepción. Hay que pagar la cuota de autónomos, Internet,… Es importante, por tanto, que tus tarifas sean superiores a tus costes, ya que, de otra manera, estarías perdiendo dinero y el negocio no sería rentable.

3. Conoce tu velocidad de traducción

Para poder aplicar una tarifa que sea superior a los costes, tienes que saber también a qué velocidad eres capaz de traducir. Aunque hay meses más buenos que otros (no siempre vas a estar a tope de trabajo), si sabes qué cantidad eres capaz de traducir en un mes, podrás calcular cuánto necesitas cobrar por palabra para cubrir tus costes.

4. Decide cuánto quieres ganar

No hacemos los encargos sólo para cubrir costes, sino que nos interesa obtener beneficio para poder vivir, así que es conveniente tener una idea aproximada de cuánto queremos ganar. De este modo podremos decidir cuánto necesitamos cobrar para, además de cubrir nuestros gastos, tener ganancias.

5. Ten en cuenta cuánto va a estar dispuesto a pagar el cliente

Si tu tarifa es demasiado alta, puede que el cliente decida no darte a ti el trabajo por no poder permitírselo. Sin embargo, tampoco hay que desesperarse por ello, puesto que todo se puede negociar, y las tarifas no son una excepción. Puedes, desde un principio, aplicar una tarifa más baja para asegurarte el proyecto, o aplicar una alta y luego negociar con el cliente hasta llegar a un acuerdo.